jueves, 24 de mayo de 2007

Dorian Gray

En el comienzo de la obra es un joven de unos veinte años, adinerado y huérfano. Un heredero ocioso de cabellos rubios y ojos azules. Posee una figura perfecta y tiene un curioso encanto que hechiza a todas las personas que lo conocen.

En un principio es tímido e inocente, pero termina siendo despreciable, alguien con quien ningún caballero de Londres desea tener relación alguna para mantener su buena reputación. Casi dos décadas después sigue aparentando la misma juventud y candor, pero se ha convertido en un dandy que sólo transmite a sus amigos su sed desenfrenada de placer. Este cambio se debe, en parte, a la influencia ejercida por Lord Henry. Dorian siempre está de acuerdo en las interesantes e innumerables teorías que éste le enseña, pero es su propio narcisismo lo que le empuja a la decadencia física y moral... que se refleja en el retrato.

Al final de la novela su belleza le inspira una infinita repugnancia: “Sin la belleza y la juventud quizá su vida hubiera quedado libre de mancha. La belleza sólo había sido una máscara, y su juventud, una burla, (...) una época de inexperiencia, de inmadurez. "

1 comentario:

Biby Cletus dijo...

Cool blog, i just randomly surfed in, but it sure was worth my time, will be back

Deep Regards from the other side of the Moon

Biby Cletus