domingo, 30 de septiembre de 2007

Les Chants de Maldoror



"Hay que dejarse crecer las uñas durante quince días. Entonces, qué grato resulta arrebatar brutalmente de su lecho a un niño que aún no tiene vello sobre el labio superior y, con los ojos muy abiertos, hacer como si se le pasara suavemente la mano por la frente, llevando hacia atrás sus hermosos cabellos. Inmediatamente después, en el momento en que menos lo espera, hundir las largas uñas en su tierno pecho, pero evitando que muera, pues si muriera, no contaríamos más adelante con el aspecto de sus miserias. Luego se le sorbe la sangre lamiendo sus heridas, y durante ese tiempo, que debería tener la duración de la eternidad, el niño llora. No hay nada tan agradable como su sangre, obtenida del modo que acabo de referir, y bien caliente todavía, a no ser por sus lágrimas, amargas como la sal..."


Ese era un fragmento de la estrofa VI del primer Canto de Los Cantos de Maldoror, uno de los libros más extraños y perturbadores que he leido nunca. Es algo parecido a una oda al mal, y no tiene un hilo argumental claro. Se compone de una serie de descripciones, casi épicas, de imágenes violentas, blasfemas y obscenas. La putrefacción, el satanismo y la deshumanización también están presentes. Pero lo más sorprendente es el efecto que causa en el lector tal acumulación de actos atroces puestos al servicio de la"prosa poética" de su autor.

Isidore Lucien Ducasse, un poeta franco uruguayo, lo escribió en 1868 bajo el pseudónimo de Conde de Lautréamont. Tenía 23 años (y sólo le quedaba uno de vida) cuando decidió advertirnos desde su primer Canto:

“Quiera el cielo que el lector, animoso y momentáneamente tan feroz como lo que lee, encuentre sin desorientarse su camino abrupto y salvaje a través de las ciénagas desoladas de estas páginas sombrías y rebosantes de veneno; pues, a no ser que aplique a su lectura una lógica rigurosa y una tensión espiritual equivalente por lo menos a su desconfianza, las emanaciones mortíferas de este libro impregnarán su alma, igual que el agua impregna el azúcar. No es aconsejable para todos leer las páginas que seguirán…”

Y así sigue, en el mismo tono destructivo y mortal. Los cantos de Maldoror fueron también un reflejo moral de una sociedad de la cual los dandies fueron sus hastiados espectadores, reivindicados mucho después por los surrealistas y los críticos literarios como uno de los libros clave del S XIX.
Este es el resto de las cuatro fantásticas imágenes que me dio por ilustrar, "libre y feroz" tras su lectura:


(Estas ilustraciones serán publicadas próximamente en la revista CTHULHU, Cómics y relatos de ficción oscura que coordina, con todo el mimo posible, Manolo Mota.)
Actualización ( 15-09-08) : Aquí están los originales.

viernes, 28 de septiembre de 2007

El chiste del Viernes

Gracias, El Juan Pérez.

Dorothy Parker

Pues eso, un viejo retrato de la escritora Dorothy Parker. De lo más dramático.

Sus cuentos orales

El Cultural de El Mundo adelanta siete cuentos del libro El arte de conversar, que Atalanta lanza la próxima semana en edición de Roberto Frías. Se trata de un volumen que pretende recoger algunos de los relatos con los que Wilde seducía a sus oyentes. Publicó dos o tres de ellos en vida, y el resto (dicen) nos llegan transcritos por sus amigos. El problema es que, al final, Oscar contaba con muy pocos amigos... y ninguno destacaba por sus dotes como escritor. En fin, leyendo estos relatos, parece que el careto de Oscar es otra excusa para vender un libro recopilatorio de historias populares que los victorianos consideraban entretenidas.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Polemiza, que algo queda

En la portada de El periódico de Catalunya de ayer, Miércoles 26, aparece una caricatura de un político catalán, David Madí, vestido como el general Patton, y con una senyera de fondo. El titular es "David Madí lleva ideas de Patton a la política", y se asegura que es "un libro polémico". Pero, oh decepción, cuando llegamos a la página 71, donde se debería desarrollar la noticia, aparece una especie de publi-reportaje donde se anuncia que la editorial Grupo 62 lanza un nuevo sello y abre una delegación en Madrid.
Y todo en base al dibujo de un servidor... ¡eso se avisa!

(Y gracias a Giuseppe por el
post que ha dedicado a mis cubiertas para Gigamesh en Trazos en el bloc, un blog que combina literatura y cómic de forma perfecta.)

miércoles, 26 de septiembre de 2007

¡Se me han adelantado!

La adaptación al cómic de El retrato de Dorian Gray ya es una realidad: la Marvel se ha encargado de ello. Roy Thomas es su guionista y Sebastian Fiumara se encarga de dibujarlo. Han dividido la historia en dos comic books con cubiertas de Gerald Parel.
Si te interesa, es el momento de hacer el pedido a través del Previews.
En el blog de Fiumara se pueden ver estos diseños de los personajes de Dorian y Basil:



martes, 25 de septiembre de 2007

Mucha tele

En el número 33 de la edición española de la revista Psychologies se puede leer un artículo en el que se afirma que "ver mucha tele perjudica gravemente la salud de los niños". Dice que la tele "Transforma su visión del mundo", aunque en todo momento parece mucho más importante que "favorece la obesidad", ya que es el primer efecto que se señala. De las consecuencias en los cuerpos infantiles de los videojuegos o de internet mejor no hablar, claro.


Lo más llamativo es el cuadro de arriba: cuatro dibujos infantiles de "seres humanos estructurados" y cuatro "meros garabatos" pretenden ser la prueba definitiva de cómo la televisión influye en los niños. Pues muy bien.
Ahora imagina que hagan la misma prueba con artistas contemporáneos, por ejemplo. Seguro que las obras de Rauschenberg, Bill Viola, Rothko y Richard Serra serían un claro ejemplo de teleadicción, mientras que las de cualquier pintor dominguero estarían libres de toda sospecha. Por no hablar de los autores de tebeos: Mauro, Calpurnio, Pere Joan y Juanjo Sáez estarían drogados de tele y los que hacemos algo más "estructurado"no veríamos ni las noticias.
Conclusión: hay que ver más tele, amigos.

jueves, 20 de septiembre de 2007

A song of ice and fire (2)





La editorial Gigamesh ha editado cuatro pequeñas novelas como "avances" entre título y título de los volúmenes de Canción de hielo y fuego, la monumental saga fantástica de George R. R. Martin. Así, Sangre de Dragón es una selección de los capítulos de Juego de Tronos que protagoniza Daenerys, Camino de Dragón es el adelanto de Tormenta de Espadas e Hijos del Kraken lo es de Festín de Cuervos. Y la última es Dominio de Dragones, adelanto de A Dance with the Dragon.
En su momento, se regalaron con motivo del Día del libro y Cyberdark los distribuyó entre sus clientes. Ahora son auténticas piezas de coleccionista.
La cubierta de Sangre de Dragón fue la misma que la de Choque de Reyes, pero para los demás libros me encargaron las ilustraciones que ves aquí. Más en aventuras anteriores.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Te vas a comer el lirio.

Oscar viajó a Estados Unidos para impartir una serie de conferencias en Enero de 1882. Pero ha sido hoy mismo cuando he descubierto que el salto del Londres victoriano al salvaje oeste te puede dejar así de mal (el jet lag decimonónico, claro):

¿Y el jet lag también justifica que un poeta use los puños contra su público? ¿Es posible conjugar la violencia desatada con la hierática pose estética? ¿Y todo sin perder el pompón blanco de la solapa?

La respuesta a todas estas inquietantes dudas sobre el Wilde West está aquí. Me lo chivó El tío Berni.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Wilde en los locos años 20


Hoy recupero un libro editado por Lumen en el año 2002 sobre la vida de la extravagante sobrina de Oscar, Dolly Wilde.
Cuando su tío murió, Dolly tenía cinco años y se entretenía comiendo terrones de azúcar empapados en el perfume de su madre. Desde muy joven, el espíritu "Wilde" se manifestó en ella: eligió vivir más como un personaje que como una persona. Su magnética personalidad y su dominio de la conversación la convirtieron en uno de los centros de atención de las fiestas que animaban París y Londres durante los años veinte y treinta.
Mantenida por Natalie Clifford, flirteó con Colette, Isadora Duncan, Gertrude Stein y Marguerite Yourcenar. Y conoció a Proust y a Joyce.
"La historia de una mujer que se destruyó interpretándose a sí misma", sentencia la contra del libro. "Creo que la vida puede consistir en una deliciosa sensación tras otra. Lo creo de verdad", escribió ella. En cualquier caso, es alguien que hoy nos mira con estudiado orgullo y desdén desde cualquiera de sus fotografías.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La primera novela gráfica de la historia

Al menos, esa es la frase con la que la editorial SM está anunciando la publicación del libro La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick.



"Con 248 páginas de ilustraciones originales y combinando elementos de los álbumes ilustrados, las novelas gráficas y el cine, Brian Selznick expande los límites del concepto de novela, creando una nueva experiencia lectora." Y lo cierto es la cosa promete mucho, tanto por la manera en que su autor combina páginas de texto con ilustraciones, como por sus maravillosos dibujos.
Parece un experimento narrativo de primer orden camuflado como libro de género. Aquí puedes descargar los tres primeros capítulos. Yo ya lo he reservado, y quien avisa no es traidor.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Cine expresionista (y 2)

Estas seis imágenes también formaron parte de la expo Visiones Expresionistas. Las hice antes de decidirme por la aguada como la técnica que más se ajustaba a lo que quería contar en esa ocasión.
Como puedes ver, esta vez le ha tocado el turno a El Gólem, Nosferatu, El hombre que ríe (la película de 1928 de Paul Leni), más nosferatus y a María, desde Metrópolis, convertida en una estampita de Santa Tecnología. Todo en tinta y lápiz sobre papel.































sábado, 8 de septiembre de 2007

Wes Craven's Wilde Nightmare


Este es el fragmento de Paris, je t'aime perpetrado por Wes Craven, en el que aparece Alexander Payne (el director de Entre copas) como Oscar Wilde. La definición del adjetivo cursi (1. adj. Se dice de un artista o de un escritor, o de sus obras, cuando en vano pretenden mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados) le viene como anillo al dedo.
La cuestión es que me atrae y me repele al mismo tiempo... Doctor, ¿estoy enfermo?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Joss Whedon & Bill Sienkiewicz

Un par de caricaturas de dos tipos a los que admiro: la primera es de Joss Whedon (el creador de la genial Buffy la Cazavampiros) aquí vestido como Malcolm Reynolds, el capitán de la Serenity. Es un cabezón raro, lo sé, pero me sigue haciendo gracia. Y la segunda es un recuerdo del paso de Bill Sienkiewicz por la Semana Negra de Gijón del 97, donde unos cuantos fuimos a rendirle pleitesía.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Las fotos de las vacaciones

¡Bien retornados todos!
Yo también estoy de vuelta y, como cualquier pariente o amigote pesado, me tienta mostraros las mil fotos de las vacaciones... pero como ya estaréis hasta las narices de aguantar tal tortura, sólo subiré cuatro de un fin de semana inolvidable:






Son fotos que tomé de una casa abandonada, aún no explotada por el impresentable de Iker, cercana a las ruinas del Gran Casino de L´Arrabassada, uno de los edificios más emblemáticos de la Barcelona de principios del S. XX. Hoy sólo quedan los restos suficientes como para justificar una excursión por allí pero, en su momento, lucía así de atractivo:



¿El Overlook catalán? No me extrañaría nada. En todo caso, un buen lugar para imaginar mil historias...