domingo, 30 de marzo de 2008

Captain Ahab

“¡Venid y ved si podéis desviarme de mi propósito! El sendero que me conduce a mi propósito fijo tiene raíles de hierro, en donde mi alma está lista para correr. Sobre los inseguros desfiladeros, a través de los estriados corazones de las montañas, bajo cauces torrentosos, me precipito infaliblemente. ¡Nada es un obstáculo! ¡No hay sesgos para el camino de hierro!”.

martes, 25 de marzo de 2008

The Happy Prince

-¿Por qué no puedes ser como el Príncipe Feliz? -decía una madre razonable a su pequeño que lloraba por alcanzar la luna- "Al Príncipe Feliz nunca se le ocurre llorar por nada".

martes, 18 de marzo de 2008

Fernández en llamas

Susana (del equipo de Trazos en el bloc) ha descubierto este homenaje (de visita obligada) en forma de falla al genial Mago de Oz de Enrique Fernández.
Obsérvese que, lejos de la mera traslación de las imágenes veneradas (personajes, en este caso) su autor ha llevado a cabo una personalísima adaptación que va desde lo gay-friendly al estilo más kitsch de los decorados del Un, dos, tres. Vamos, toda una proeza de la que Enrique Fernández debería tomar nota para enriquecer artísticamente sus futuros proyectos. Tocayo, ¡el “El ninot indultat” es tuyo! ¡Que te lo regalen, al menos!

domingo, 16 de marzo de 2008

Bosque Mitago

Bosque Mitago (Mythago Wood, 1985) es uno de esos rarísimos libros que son realmente mágicos. Y esa magia es la que traté de reflejar en la ilustración de su cubierta; quise mostrar el bosque desde el punto de vista de Steven Huxley, que está a punto de internarse en él.

viernes, 7 de marzo de 2008

Mi niño podría pintar esto

Aunque la primera reacción ante el cartel de esta película documental (My Kid Could Paint That, 2007) podría ser exclamar "Dejad de homenajear a Pollock de una puta vez", por eso de que ya aburre...
(Dos homenajes más: uno de Rockwell y otro de Labanda.)

...creo que merece la pena dedicar un tiempo a conocer la historia que nos cuenta, que es la de Marla Olmstead. Marla una niña americana de ocho años a la que le gusta pintar desde que tenía dos añitos, y que reconoce como su maestro en esto del arte a Jackson Pollock; ''I made a Jackson Pollock. It's the one that was at the Metropolitan Museum'', sentenció al terminar una de sus primeras obras reconocidas.

Sí, lo he hecho yo. Y ahora, ¿qué vais a hacer conmigo?

Hasta aquí, todo normal. Lo escalofriante es que, mientras Marla pinta tranquilamente, los adultos que la rodean se han puesto a jugar a "Marla es el nuevo Pollock". Así que han decidido calcar el modo de explotación del arte del creador del Drip painting. A saber:

Mark Olmstead, el padre de la criatura, gerente en una fábrica de patatas fritas y pintor aficionado (admirador de Kandinsky, Klee y, curiosamente, Jackson Pollock), decidió ponerse en contacto con un galerista, Anthony Bruneli, que se interesó por los cuadros de Marla y expuso la obra de la niña, de cuatro años, en mayo del 2004. La muestra recibió cobertura extensa en los medios de comunicación. A partir de ese momento, la cotización de los cuadros de Marla se disparó hasta rebasar los 250.000 dólares en algunos casos.

Aparecieron fans de toda índole, pero quien hizo que el mundo entero se interesara por la obra de Marla fue Michael Kimmelman, el prestigioso crítico de arte del New York Times, que dedicó un artículo en el a finales del 2004: "El chiste de que un niño podría haber hecho un Pollock no capta la verdadera importancia de Pollock, que era la subversión de la pintura moderna". Este polémico artículo, unido al afán de su padre y de Bruneli por promocionar la obra de la niña, poniendo títulos pretenciosos como El sueño de Pollock, organizando una exposición en Manhattan y vendiendo las pinturas a precios cada vez más disparados mediante su propia página web crearon el monstruo, que ahora alcanza mayores proporciones con el estreno del documental rodado el pasado año.

Vamos, que nos quieren vender una polémica artificial, como hicieron en su día con Pollock; "¿Es un genio o un fraude orquestado entre familiares, una galería y un crítico?", para que no veamos lo que están haciendo realmente todos, prensa incluida: chulear a una niña. Eso sí, planteando cuestiones profundas sobre el significado del arte.

(Nadie se interesó en la obra de Pollock hasta que se casó con la pintora Lee Krasner en 1945. Fue ella quien le proporcionó los contactos adecuados. Jackson vendía poco, pero la marchante y galerista Peggy Guggenheim le contrató con un sueldo básico de 150 dólares por mes y 60 por ciento del valor sobre las ventas. Dos años después, adoptó la peculiar técnica del dripping: en lugar de utilizar caballete y pinceles, colocaba en el suelo el lienzo y sobre él vertía o dejaba gotear la pintura. Gracias al apoyo de algunos críticos como Harold Rosenberg, "Lo que había que plasmar en el lienzo no era una imagen sino un suceso", y de las galerías de arte más prestigiosas del momento, lograron crear y exportar la primera vanguardia pictórica genuinamente americana: El expresionismo abstracto. Este otro documental intenta replantear la cotización de las obras de Pollock en la actualidad.)

martes, 4 de marzo de 2008

El beso de Judas

La obra de teatro EL BESO DE JUDAS de David Hare recrea los momentos más difíciles de la vida de Oscar Wilde. Su versión española, de gira actualmente, está protagonizada por Joaquín Kremel, Joan Ribó y Enrique Alcides, bajo la dirección de Miguel Narros.

Oscar Wilde y su amante Lord Alfred Douglas llevan cinco semanas hospedados en una suite del hotel Cadogan. Wilde espera su arresto policial para hacer frente a acusación de sodomía con la que el padre de Bosie, su joven amante, ha encendido la mecha del escándalo.
Hubo un tiempo en que toda Inglaterra, muy especialmente el Londres más almidonado, se entretenía e ilustraba con la poesía y el teatro de Oscar Wilde y, en pago a su genialidad, la sociedad devolvía al escritor fama, reconocimiento... y muchas libras. Pero hoy, el marqués de Queensberry, dolido por los rumores sobre la relación entre su hijo Bosie y el dramaturgo irlandés, acusa a éste formalmente de “sondomita”. Wilde presenta una querella contra el Marqués acusándole de calumnia. El marqués toma represalias y consigue una lista de jóvenes londinenses, dispuestos a testificar en contra del escritor.















La obra original, The Judas Kiss, se estrenó en 1998 y con Liam Neeson como Oscar Wilde.