de la gente no hace más que existir."
La Época Victoriana comprende el periodo del reinado de la Reina Victoria (1837-1901) y marcó la cúspide de la revolución industrial británica y el auge del imperio británico.
La Reina Victoria tuvo el reinado más largo en la historia de los monarcas británicos, y los cambios culturales, políticos, económicos, industriales y científicos que sucedieron durante su reinado fueron notables. Cuando Victoria ascendió al trono, Inglaterra era esencialmente agraria y rural; a su muerte, el país se hallaba altamente industrializado y estaba conectado por una red de ferrocarril en expansión. Tal transición no fue suave: las primeras décadas del reinado de Victoria fueron testigos de una serie de epidemias, fallos en la producción de grano y colapsos económicos.
A medida que el país crecía, cada vez más conectado mediante la expansiva red de ferrocarril, economías enteras se trasladaron a las ciudades, ahora más accesibles.
El periodo medio victoriano también fue testigo de significativos cambios sociales, como el renacimiento de la doctrina evangélica, al mismo tiempo que una serie de cambios legales en los derechos de la mujer.

Este periodo está caracterizado por una pacífica consolidación de la economía, el sistema colonial y la industrialización, perturbado temporalmente por la Guerra de Crimea... aunque Gran Bretaña estuvo en guerra todos y cada uno de los años del periodo. Hacia fin de siglo, las políticas de Nuevo Imperialismo condujeron a un incremento de los conflictos en las colonias.
Salón de la casa londinense de F.R. Leyland, decorado por William Morris y con pinturas de Dante Gabriel Rossetti.
Estudio pre-Rafaelita, fotografía de Margaret Cameron, 1870.
Julia Margaret Cameron (1815-1879) fue una fotógrafa inglesa que se dedicó al retrato fotográfico, así como a la representación escenográfica de alegorías que la enmarcan en la corriente de la fotografía academicista .
Nació en Calcuta y vivió entre la India e Inglaterra. Cameron era una aristócrata ociosa de la que llegó a decirse que contrataba a sus criados según sus cualidades fotogénicas, a los que martirizaba al parecer con larguísimas exposiciones y poses sofisticadas. Descubrió una combinación de elementos técnicos que le dieron como resultado la falta de nitidez, lo que se convierte en su sello artístico; un cierto desenfoque con intención. De ahí que sea considerada uno de los antecedentes del pictorialismo fotográfico.

7 comentarios:
La verdad es que resulta más interesante (y más ameno) leer aquí sobre la época victoriana que en la introducción que hacen en la edición que yo tengo de "El cuadro de Dorian Gray".. (ahí tengo que confesar que me la salté entera y fui directamente a la novela).
Me encanta la casa de muñecas que has añadido al post, siempre he querido tener una de esas! :)
Un abrazo.
Anda, ¡si hay alguien que se lee mis rollos victorianos! X-D Gracias, Mehreen :-)
Por lo que dices, has debido leer la edición de Cátedra de Manuel Francisco Míguez. Es una edición muy "especial", quizá la más marcada por la labor del traductor que yo conozca (empezando por el título), pero también es la más completa. Lo mejor es que señala todos los cambios que Wilde decidió introducir en la versión de 1891 y recupera, en las notas, frases y diálogos "autocensurados" de la versión del año anterior. Por no hablar de la avalancha de información que contiene el prólogo. ;-)
Es tan personal que esta versión tiene otro final y todo. Como lo lees; dice Míguez que
"Tirado en el suelo había un hombre muerto, en traje de etiqueta, y con un cuchillo en las manos."
pero Wilde se empeña en escribir
"Lying on the floor was a dead man, in evening dress, with a knife in his heart."
que, sin tener demasiada idea de inglés, cualquiera traduciría por
"En el suelo había un hombre muerto, vestido de etiqueta, con un cuchillo en el CORAZÓN."
Ahí tienes a Manuel, triunfando, al cambiar él solito todo el sentido de la historia original por una sola equivocación. Increíble, ¿verdad? X-D
:-O ¡Vaya! Pues sí, esa es la versión que yo he leído.. me has dejado muy sorprendida. ¡Y tanto que cambia el sentido!, todo por una palabra...
Es curioso porque en su introducción Manuel Francisco Míguez dice:
"La relación entre el modelo del cuadro y el objeto en sí se fijará en la mente del lector mediante la reiteración de un motivo: el cuchillo. Éste aparece de diversas maneras, paleta de pintor, dolor que atraviesa al protagonista al pensar que envejecerá, cortaplumas con el que se juguetea, objeto utilizado para cortar cuerdas, asesinar a Basil Hallward o raspar el lienzo del cuadro".
Pues para ser un objeto tan importante, parece que el traductor no lo ha tenido demasiado en cuenta a la hora de jugar con él en ese momento tan clave. Desde luego, no tiene ni color con la idea original de Wilde. Ahora me gusta un poquito más (aún) la historia :-)
¿Alguna otra interpretación "personal" de Manuel que deba conocer? ;-)
X-D, ¡espero que no! Gracias por recordar el apartado dedicado al "tema del cuchillo" en el prólogo. Este hombre es una mina.
me has dejado KO con lo del cuchillo en su corazón en vez de en las manos!! si es que los traductores traducen a su manera de una forma alarmante (vease los titulos traducidos de las pelis que llegan)
me encantó la historia del El retrato de Dorian Gray como el autor, sobre todo porque escribió un libro con mi nombre "The importance of being Earnest" aunque aqui tradujeron "La importancia de llamarse Ernesto"
un saludo!!
Y en donde dejaste a George Meredith?
La época victoriana al parecer es un verdadero cosquilleo menatl y moral que provocó las más diversas maneras de aminorar ese insistente malestar.
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