viernes, 27 de julio de 2007

Una mujer sin importancia. Acto segundo

No hay nada tan desesperante como la calma

3 comentarios:

Felipe H. Navarro dijo...

Magnifico dibujo, insisto, nada que ver con los míos...

Un saludo

Anónimo dijo...

Una gran frase y un gran trabajo Enrique.

Corominas dijo...

Bueno...¡gracias por el jabón! ;-)