miércoles, 28 de enero de 2009

Dibujar, a veces, NO es divertido

Uno de esos encargos de mucha risa (nerviosa): el heroico colega Martín Pardo y sus obreros especializados ilustran una campaña de seguridad laboral. Y, además, le piden cambios. El eterno retorno de lo igual en su versión Un mundo feliz, vamos. Es un consuelo que el soberbio Guy Billout encuentre, desde hace años, el lado más poético e irónico de este tipo de imágenes:

3 comentarios:

The Sentinel / Jordi Beltran dijo...

Totalmente de acuerdo. Un encargo de este tipo puede llegar a desquiciar a más de uno. Pero sin duda son una gozada, siempre que se miren desde el otro lado.

Small Blue Thing dijo...

Item más (y perdoneme): tal y como está la cosa, yo me apunto donde sea para escribir el aburridísimo texto que acompañe al asunto. Dónde hay que firmar, y dónde hay que cobrar. Y lo haré con gusto.

Corominas dijo...

Pues sí; el desquiciamiento/aburrimiento que conllevan este tipo de curros es relativo. Tampoco es bajar a la mina todos los días, claro.
Small, ánimo, que la creatividad también cotiza. Seguro.