jueves, 10 de junio de 2010

The yellow wallpaper

"No es nada habitual que gente corriente como John y yo alquile casas solariegas para el verano.
Una mansión colonial, una heredad... Diría que una casa encantada, y llegaría a la cúspide de la felicidad romántica. ¡Pero eso sería pedir demasiado al destino!
De todos modos, diré con orgullo que hay algo extraño en ella.
Si no, ¿por qué iba ser tan barato el alquiler? ¿Y por qué iba a llevar tanto tiempo desocupada?
John se ríe de mí, claro, pero es lo que se espera del matrimonio.

John es sumamente práctico. No tiene pacien­cia con la fe, la superstición le produce un horror intenso, y se burla abiertamente en cuanto oye hablar de cualquier cosa que no se pueda tocar, ver y reducir a cifras.
John es médico, y es posible (claro que no se lo diría a nadie, pero esto lo escribo sólo para mí, y con gran alivio por mi parte), es posible, digo, que ése sea el motivo de que no me cure más deprisa.
¡Es que no se cree que esté enferma!
¿Y qué se le va a hacer?"

Así comienza El papel de pared amarillo, un relato escrito en 1890 y que se publicó en 1892 en The New England Magazine, una de las revistas más prestigiosas de aquella época. Se trata de un genial acierto aislado en el género terrorífico dentro de la obra de una autora totalmente ajena a él que, incluso, llamó poderosamente la atención de Lovecraft por su "nivel clásico".

Charlotte Perkins Gilman (1860-1935) escribió sobre una mujer que, como le había ocurrido a la autora, sufre lo que ahora llamamos una “depresión post-parto”, y a la que se le receta una “cura de descanso”. Su acertada combinación de testimonio personal y fábula feminista muestra con extraordinaria agudeza psicológica y una precisión casi clínica las consecuencias de un aberrante tratamiento para la enfermedad mental, lo que le valió ser incluido en la antología Psychology and Literature. En el ensayo La loca del desván se ofrecen más claves sobre esta obra, quizá el mejor relato corto de terror de todos los tiempos.

(En estas ilustraciones he intentado reflejar la atmósfera del relato, con dos posibles ambientaciones "de época"; la primera situada en los años 2o y la segunda a finales del S. XIX. Si algún editor está interesado en publicar este relato ilustrado... ya sabe; aquí me tiene. ;D)

7 comentarios:

Miki Montlló dijo...

Joder, están geniales maestro!

No conocía el relato, voy a echar un ojo por la red. Gracias por la aportación!

Saludos,

Miki

Corominas dijo...

¡Para maestro, tú, Miki!

Si te gustan los relatos de terror, no lo dejes escapar. Está colgado en la red y recopilado en un libro: "El horror según Lovecraft", de Siruela.

Más saludos.

Somonton dijo...

¡Estas ilustraciones son geniales!

Acabo de descubrir este blog buscando a ver si alguien había adaptado Dorian Gray al cómic para desarrollarlo como proyecto... y me he encontrado con esto...¡Qué bajón!, me he quedado prendado de este blog... es una obra de arte todo.
Mucha suerte con la adaptación,
¿Ya tiene editorial que lo vaya a distribuir? ¿Para cuándo va a salir?

¡Muchas gracias por su tiempo!
¡Un saludo!

Miguel Garrido dijo...

Estupendas acuarelas!!! enhorabuena.

Corominas dijo...

Somonton, desde que empecé mi adaptación de El retrato de Dorian Gray se han publicado hasta cuatro versiones diferentes; una americana, otra francesa, la inglesa y otra de la que desconozco hasta su procedencia... ¡así que imagínate si me hubiera dado un bajón al ver cada una de ellas!;D
Sabes dibujar y, supongo, te gusta el personaje: ¡nada te impide hacer otra adaptación! :)

Con un poco de suerte "mi" Dorian saldrá en Francia en Septiembre.

Mil gracias, Miguel.

J. M. Beroy dijo...

He estado meditando por un rato, buscando algún adecuado calificativo entre mi limitado registro mental lexicográfico que hiciera justicia a las ilustraciones sin caer en la vulgaridad o sin resultar repetitivo. Pero esta mañana no estoy inspirado, así que te diré lo primero que me ha salido (espero sabrás excusar mi tosca vehemencia):

¡Joder!¡Están de puta madre!

Felicidades y un abrazo.
¿Cthulhu de Diábolo, quizás?

Corominas dijo...

Maestro Beroy... ¿qué haces buscando adecuados calificativos para las ilustraciones de un blog como éste? ¡no soy digno! ¡No soy digno! ¡Soy… un simple gusano!
Mil gracias por pasarte por aquí y felicidades a ti por la edición 2.0 del Versus (http://versuscomic.blogspot.com/)... ¡qué maravilla de cómic y qué impecable edición!

Otro abrazo.