miércoles, 19 de septiembre de 2007

Te vas a comer el lirio.

Oscar viajó a Estados Unidos para impartir una serie de conferencias en Enero de 1882. Pero ha sido hoy mismo cuando he descubierto que el salto del Londres victoriano al salvaje oeste te puede dejar así de mal (el jet lag decimonónico, claro):

¿Y el jet lag también justifica que un poeta use los puños contra su público? ¿Es posible conjugar la violencia desatada con la hierática pose estética? ¿Y todo sin perder el pompón blanco de la solapa?

La respuesta a todas estas inquietantes dudas sobre el Wilde West está aquí. Me lo chivó El tío Berni.